Brenda

Era 1999. Ese año todo se hizo otoño… al menos así lo recuerdo. Por las mañanas llegaba a trabajar al departamento de conectividad de la universidad. Por las tardes tomaba clases. Y entre esa vida, instale el ICQ y conocí a Martha.

Hablabamos esporadicamente. Pero de vez en vez la molestaba con algo de charla. Un dia de noviembre me dijo que su hijo mayor había instalado Napster. Lo busque y lo instale. Bajar canciones se convirtió en mi mayor hobbie de esos días. En una charla con Martha, mientras escuchaba el OK Computer, me dijo que si quería hablar con su hija. Le dije que sí. Me dio su número de ICQ. También me dio su nombre: Brenda.

Días después, Brenda me acepto, se puso en línea y charlamos. Me pregunto de cosas paranormales. Yo recuerdo haber recorrido con la mirada toda la oficina en la que estaba y pensé: bueno, aquí suceden todo el tiempo.

Nos volvimos cercanos por el horizonte de eventos que ocurría en nuestras vidas, en aquellos momentos. El horizonte de eventos nos hizo encontrarnos.

Y nos encontramos muchas veces. Me sorprendía mucho que podía sentarme a su lado a platicar. Muchas cosas que solo se las conté a ella, por el hecho de que me sentia comodo con la charla. No existía la necesidad de querer demostrar algo.

Hablar, para alguien como yo, puede resultar complicado. Las personas parecen notar esa desesperación que tengo de empujar una palabra o una respuesta. Con Brenda fluian mis historias. Aun por teléfono. Ella en MTY y yo en el norte de la Ciudad de México.

Había veces que yo la quería mucho. Y me gusta pensar que había veces que ella me quería mucho. (Había veces en que yo mismo me sorprendía por estar a su lado, muy contento y disfrutando del momento.. esperando a que la fuerza del destino nos desdoblara en la vida habitual de cada uno).

Sigo hablando con ella. Sigue siendo mi amiga. Sigo sintiéndome muy cómodo contando cosas que a nadie mas le contaria. Ella ni siquiera lo ha de saber… one step closer to knowing.

No saben todo lo que el horizonte de eventos puede desatar entre una charla paranormal y una despedida en el estacionamiento de un supermercado.

Terminal o CLI o Shell o consola

La primera vez que utilice Linux de manera profesional fue en el departamento de Conectividad de la universidad donde estudie. Era una de esas distribuciones mexicanas basadas en Caldera. Y lo que hice fue reiniciar el servidor y arrancar un daemon. No recuerdo que daemon inicie, seguramente fue Apache.

Meses después instale una versión de Red Hat de aquella epoca (principios de los 2000’s) en mi computadora. En ese entonces no soportaba el módem y no se pudo configurar. Y sin Internet no era tan atractivo tener una computadora.  Un par de años después instale Mandrake en mi computadora. Ahí por fin pude echar a andar el modem y pude configurar Apache, PHP y programe algunas cosas. Luego tuve un trabajo donde use prácticamente todo el tiempo linux y me gusto.

Al día de hoy solo utilizo una terminal que me permite conectarme a mi servidor de producción y a un par de servidores locales que utilizó como NAS. Además de que uso una mac para ello.

Hace 2 años reemplace la terminal de default del mac por iTerm junto con Ohmyz. Pero en aquel momento aun no estaba listo. Estos proyectos son Open Source y tardan un poco en mejorar. El potencial estaba ahí. En mayo de este año volví a darle un chance. Algunos amigos me recomendaron Termius, para evitar la configuración y la personalización del iTerm. Sin embargo Termius no terminó de convencerme porque, al menos para mi, no resultaba practico (hasta un debate tuve con un amigo porque me dijo que era una herramienta muy potente, cosa que no niego).

Y la personalización de iTerm me pareció muy simple. Solo hay una cosa que no me gusta: que al iniciar tarda un momento en cargar y el prompt no permite navegar, mientras termina de cargar. Fuera de ello estoy muy feliz con mi terminal. Estoy muy feliz con mis servidores (pase de Centos a Ubuntu). En fin, hay mucho command line en mi vida… y no es queja.

Pd: La foto no es mia, la googleé