Acerca de las experiencias y el laberinto de la información.

Vivimos inmersos en un mundo lleno de distractores. Lo que la información consume, es mas que obvio: consume la atención de los recipientes. Paradójicamente, entre más información mas pobreza en la atención.  Actualmente estamos rodeados de dispositivos que nos traen información todo el tiempo; televisión, radio, computadora y ahora el móvil.  No hay momento (aun dormidos) en el que no estemos recibiendo información. Estamos en todo y a la vez estamos en nada. Nuestra atención dividida deja de existir para dar paso a “la loca de la casa” (estado en el cual, graciosa  y pedagógicamente mi amigo el Dr. Ruiz Soto hace referencia a un estado completamente distraído e incluso catártico) ó al parloteo e incluso a la queja. Continue reading